El sistema numérico que utilizamos actualmente en
todos los países es el Sistema de
Numeración Decimal,
que tiene su origen en la India (aunque fueron los árabes quienes lo
introdujeron en Europa).
Está formado por diez símbolos llamados dígitos: 0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 y 9. Los
cuáles se combinan para representar todos los números. Una de las características principales de
nuestro sistema de numeración es que tiene en cuenta la posición de los números,
por lo que el número 01 no es el mismo número que el 10. Por ello deberemos de
tener esto en cuenta en el primer nivel de Educación Primaria.
En el primer ciclo podemos abordar esta característica
posicional relacionando el número con objetos físicos, por ejemplo: En un
ejercicio damos a nuestros alumnos unas 100 fichas de parchís a cada uno,
entonces les pedimos que representen los diferentes números desde el 1 hasta el
100. De esta forma también introduciremos los conceptos de unidades, decenas y
centenas.
Por supuesto, podemos aumentar la dificultad de la
actividad. Les damos tres grupos de 10 fichas de parchís, todas de distintos
colores, de tal forma en cada color, representen un número del 0-9 (siendo 0 la
ausencia de ficha). Así podemos practicar con números del 0 al 999.
Hay gente que realiza la actividad con legumbres de diferentes
clases (como habas, garbanzos, lentejas, etc.), yo no soy muy partidaria porque
hay que tener especial cuidado con la humedad, porque si no germinan y se
pueden pudrir. Pero es otra alternativa y depende también del material al que
cada uno tenga acceso.
Además, en cuanto a los sistemas de numeración,
podemos trabajar otras bases, como la base 2 (últimamente más conocida por el
auge de las nuevas tecnologías), base 20, base 5, base 4, etc. Recomiendo que
estos sistemas se introduzcan ya en tercer o cuarto curso de la Educación
Primaria, también mediante juegos similares a los anteriores propuestos.
Para pasar un número x
de base 10 a otra base, simplemente tenemos que ir dividiendo
sucesivamente dicho número y fijarnos en el resultado del resto de las
divisiones. Sin embargo, deberemos de tener en cuenta que nuestros alumnos
saben dividir y conocen las potencias para utilizar este método.